Personas tóxicas y otros dolores estomacales


Hace unas semanas, tuve reunión de ex alumnos, fue algo rápido e improvisado, y aunque no estaba muy convencida, decidí seguir el consejo constante de HC, "no te predispongas", así que me arreglé rápidamente y con mi mejor sonrisa llegué al lugar.

Aunque sonaré a cliché de abuelita, fue increíble el darme cuenta que 5 años pasaron volando, pero sobre todo, como esa persona que amé (hablando de amor de amistad) ahora hasta escuchar su voz me resulta un tormento, así que sólo podía cantar de tristeza, porque lo nuestro había terminado.

Durante la reunión decidí escuchar, llenaba mi boca con comida, miraba el celular fingiendo tener una conversación, tomaba de mi bebida sin parar, y evitaba contacto visual, pero me fue imposible no recibir una pedrada justo entre ceja y ceja.

—¿Y tú? Estás muy callada, cuéntanos que has estado haciendo.
—Trabajando, viajando y saliendo a bailar una que otra vez. 
—¿Sólo eso?— preguntó con un gesto de pena por mí, como si mi vida fuese patética por no tener "eso" que creía que me hace falta. No me atrevo a especular y no quise preguntar.
—Sí, sólo eso. Y hablando dé, los dejo, tengo mucho trabajo.
Decidí tomar mi vida, echarla a mi bolsa, guardarme lo que pensaba e irme directo a mi casa.


Lamentablemente no pude dejar de pensar en lo sucedido durante los 45 minutos de camino, en esa pregunta, en ese tipo de actitud y en que un día esas personas fueron parte de mi vida. Me sentía llena de basura, mis hombros cargaban todo el gossip de esa reunión, hasta el punto que me dolió el estómago. Al llegar a casa sólo pude llamar a mi hermana.

—¿Cómo te fue? —Casi puedo apostar que ella tiene como un sexto sentido.
—Mal, se la pasaron hablando pestes de todo el mundo. No entiendo como pueden ser así. Todos están equivocados, todos son basura, estúpidos, menos ellos. Admito que una que otra vez chismoseo con A y B, pero también tenemos cosas positivas que decir de otras personas, nos sentimos felices por nuestros logros, por nuestras vidas, por nuestras decisiones, que bien que mal nos han hecho llegar justo en donde estamos, y por lo menos yo, no cambiaría ni un poquito de esto.
—¿Ya te desahogaste?
—Ya.
— Sólo puedo decirte lo que Leluis me dijo una vez, "ellos siempre han sido así, tú eres la que cambió".

Me hice la indignada, pero tenía razón, por algo mi amistad con ellos duró tanto tiempo, y por algo tenía más tiempo sin verlos. Pero así pasa, cuando pasa (tenía que decirlo). Y ese es el "problema" de alejarte de las personas con las que mantienes una relación muy cercana, quieras o no alguien termina por cambiar (quiero que quede claro que dije cambiar, no madurar, no me jacto de ser madura, simplemente de no ser la misma que cuando los conocí), y lamentablemente al volver, ya nada puede ser igual, te adaptas o te alejas.

—Tienes razón, yo era igual, era una persona tóxica. Descansa, love you.

Y esa era la palabra, tóxica. Me quejaba por todo, era envidiosa, celosa, no hacía nada para avanzar, criticaba constantemente,  pero ellos seguían siendo igual, así que tenía tres opciones:
  1. Volvía a ser como ellos.
  2. Seguía asistiendo a las reuniones y escuchaba lo que tenían que decir.
  3. Me alejaba para siempre.
Opté por la tercera, tomé mi celular y me salí del grupo de Whatsapp, tal vez fue algo infantil, pero para mí fue liberador. No recibí mensaje de ninguno preguntando porque había hecho eso, probablemente ellos también notaron mi apatía durante toda la reunión.

Con la carga un poquito más ligera, me miré al espejo y me dije "estoy orgullosa de ti", abrí el refrigerador, saqué Pepto Bismol y le di un trago (sí, me gusta tomarlo frío), y me puse a mirar "La niñera" (porque ver la serie completa por 11 veces no son suficientes), poco a poco se me fue quitando el dolor de estómago, de cabeza, de hombros y volvía a ser la Gabriela del 2017, con una vida más positiva, feliz y llena de trabajo.

Las actitudes negativas se puede corregir, con mucha fuerza de voluntad, claro; probablemente perderás a varias personas, pero te sentirás más feliz a la hora de dormir, sin ninguna carga negativa y sobre todo, sin dolores estomacales.

Nos vemos en el próximo post

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