Como toda buena mujer mexicana, siempre he tenido una gran obsesión/admiración por Frida Kahlo, buscando cualquier motivo para traerla a la vida, ya sea vistiendo un huipil, poniendole un altar el Día de Muertos o leyendo libros sobre su vida.
Durante dos semanas el libro "Hierba Santa", escrito por Alezandra Scheiman, ha sido mi fiel compañero, cargando con el de arriba a abajo, hasta terminar de leer la última página, como es evidente, entró a mi lista de favoritos.