Cartota al 2014


El año está por finalizar y creo que es justo y necesario despedirme del 2014 como se debe.
Para exactamente la ultima semana del 2013 comencé a experimentar con varios cambios, siendo uno de los más notorios, mi uso de  zapatillas, un cambio simple para unos, pero para mi ¡FUE ENORME!, juraba que siempre viviría en flats, pero al darme cuenta que me lucían tan bien y que los manejaba casi a la perfección, se volvieron mis aliados por completo.
Al iniciar enero decidí hacer un cambio ¡GRANDE! y me teñí el cabello de morado, así que comencé a andar DeMorada, una de las cosas más fabulosas que me he hecho, me arriesgué y dije ¡AQUÍ VAMOS!, y junto con el nuevo color utilicé el cabello lacio, algo que duró hasta hace unas semanas y que atravesó por lacio en diferentes longitudes, al iniciar era debajo de los hombros; cuando me dí cuenta que mi cabello rogaba por una cortadita, fue hasta los hombros; y cuando mi locura no pudo más fue hasta el mentón, siendo así el año de experimentar con mi cabello.

Aunque los primeros 2 meses había hecho varios cambios, nada había sido tan grande como lo que ocurrió al 3er mes, cosa que no acepté y de la cual no fui capaz de hablar hasta el 4to mes en mi post "Capitulo 0.5 "Presentación", terminaba una de mis relaciones amorosas más significativas, y como citando a cualquier escritor romántico "creí morir", cosa que me callé  muy bien, ya que nadie sospechó hasta " Rock And Taco Fest" donde me topé a varias personas imprudentes (un saludo a todos ellos) y "salió el peine", pero ya estaba mejor emocionalmente, ya había salido con alguien, del cual les hablé en Amorcito Corazón (un saludo a ese chico que me "bateó"), tenía un cortecito muy mono, después de una larga espera oficialmente escribía sobre Moda para Munter Magazine y COC4INE, y ocasionalmente escribía historias de amor para ABN, así que irradiaba fabulosidad.

Llegó agosto y una de las mejores cosas pasó, mi mejor amiga volvía a mi después de  2 años, y aunque solamente lo hacía por unas semanas, llegó para hacerme muy feliz, te quiero Eunice.
Junto con ella, llegó gente nueva (hermosa gracias por decir "No lo aceptes en FB") y se fue gente que tenía ya tiempo conmigo, razón que jamás supe, pero después de mucho lloriqueo, aprendí que hay gente que llega por ciertas razones y para ciertos etapas de la vida.
A su partida me dejo con un amigo estilo 90's y la espera del primer aniversario de Ventana Variable, donde junto con Ary Villa hice un concurso con el simple objetivo de regalarles algo. BTW, Ary Villa gracias por ser mi diseñador oficial este 2014.

Agosto fue un mes chiquito chiquito, siguiendo con el mes septiembre, donde me hice de un nuevo trabajo en el cual duré aproximadamente un mes (creo que exagero, probablemente fue menos) y descubrí que hay gente que en realidad no debería de salir a la calle y mucho menos llamarse jefe de nadie; junto con eso, lamentablemente Ventana Variable se vio en pausa, una de las cosas más tristes que he tenido que hacer.

Luego vino octubre con un nuevo trabajo y 2 jefes maravillosos, que con el paso del tiempo se volvieron mis amigos; una amiga nueva, a la cual llamo Li (Hello little Bunny); y la noticia de que por primera vez uno de mis escritos estaría plasmado en papel, en una antología titulada Migraciones, la cual fue vendida en Entijuanarte 2014, de nuevo gracias a ABN. A los días llegó mi cumpleaños y aunque fue MUY, MUY, MUY diferente al anterior, fue muy significativo recibiendo felicitaciones de todas partes y de todo tipo de gente, y aunque lamentablemente algunos no finalizan este año conmigo, si se quedan en mi corazón con un recuerdo congelado de ese agradable momento que me hicieron vivir.

Noviembre, no tan significativo como podría creerse, pero si dejo huella; conocí a varias modelos, fotógrafos, y junto con dos compañeros de escuela, organicé un desfile de modas, y descubrí con quien trabajar y con quien no, así como el hecho de que algunas cosas no son tan difíciles como se creen.

Diciembre, trajo mi graduación -"Ahora si llámame Diseñadora de Modas"- y el regreso oficial de Ventana Variable, una Navidad diferente a la de hace años; la importancia de quedarte con la gente que se ama, la importancia de dejar ir a la que no quiere quedarse y la aún mayor importancia de dejar a las que no quiere seguirte.

Y así termino mi año, con el nombre de Gabriela Enríquez, teniendo la edad 22 años, viviendo en Tijuana, soltera y sin ningún enamorado, diciendo "tan bobito" para todo, con cabello ondulado, mucho delineador en los ojos, amando a mi hermosa pitbull, siendo una mujer inmadura, con muchas ideas en la cabeza, mucho amor por dar y una obsesión inmensa en gastar mi salario en zapatos.

Para finalizar:
"2014-sin temor a sonar como un perfecto cliché- gracias por todo,-sin temor a sonar fresa- vales mil, -sin temor a sonar ridícula- nunca cambies."



Nos vemos el próximo año 



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